 |
-
Política de educación pública
El cuidado de la educación incluye mucho más que el impartir
formación gratuita en establecimientos municipales. Es, que la
educación como formadora íntegra de las personas, se promueva en
todos los ámbitos posibles. - Organizando encuentros literarios, de poesía, de
música y teatro.
- -Vinculando a las ONG y asociaciones civiles con los niños y
jóvenes estudiantes, para que refuercen el respeto al otro y a la
naturaleza y aprendan un comportamiento responsable. - Reconociendo el aporte de la comunidad religiosa en el crecimiento
espiritual como parte integrante del desarrollo de cada persona. - Promoviendo la creación práctica, el aprendizaje de artes y
oficios manuales, a través de talleres de carpintería, pintura,
herrería, electricidad, etc. A los que puedan asistir los
estudiantes. - Que los padres puedan elegir la educación que se brindará a sus
hijos. Y no que
los colegios estatales sean para los que no poseen
el dinero para elegir. El sistema actual aumenta la marginación
social y reproduce los modelos de pobreza. El niño carenciado asiste
a colegios con bajos recursos, recibe una instrucción deficiente,
una ausencia de disciplina y límites. La violencia en el trato que
ya posee se generaliza en la escuela. El descuido, la falta de
valores morales y sociales y la desorganización, aumentan su
marginalidad. Creemos que no se trata de aumentar los recursos, ni
de atacar a las instituciones privadas para que así todas sean
malas. Se trata, en todo caso, de ver cuales son las instituciones
educativas de excelencia y que ellas organicen la enseñanza en los
establecimientos públicos, siempre con el control estatal y
garantizando el acceso a todos los habitantes a la educación, pero
no cualquier educación, una educación de excelencia en condiciones
igualitarias.
Política de desarrollo social
Las políticas de desarrollo
social en nuestro país tuvieron un antes y un después en la década
de los ’70. con el peronismo se intento dignificar a la clase
trabajadora, y garantizarle sus derechos sociales: a una vivienda
digna, a un merecido descanso en la tercera edad, el acceso gratuito
a la educación y al deporte, etc. Nos guste o no como se haya
implementado, el fín de estas políticas era promover a la persona,
la consecuencia, ganar votos. Luego los gobernantes se quedaron solo
con la parte de la consecuencia, ya no buscan la promoción integral
del ser humano, solo distribuyen bienes, solo pagan por votos. Esto
es altamente injusto y nocivo para las clases sociales marginales
porque las mantiene en esa situación. El existencialismo no permite el ascenso social, le enseña a
aquellos que pertenecen a una clase baja, que ese es su lugar, que
ellos tienen que vivir dependiendo de las clases media y alta,
porque son inferiores e incapaces de valerse por si mismos. Paralelamente a este estado asistencial, actúan instituciones que sí
promueven el desarrollo humano, y lo hacen con éxito, aunque
dependiendo de la colaboración de los habitantes, un ejemplo de esto
es el trabajo de Caritas. Y si es la institución que mejor funciona,
que ha perdurado en el tiempo, se ha afianzado y ha demostrado su
eficiencia, creemos que es modelo a seguir y nos debe guiar,
prestándonos asesoramiento como grupo técnico y nosotros poniendo
nuestros recursos a su disposición.
Política de justicia y seguridad.
Las leyes existen, pero no se cumplen. El sistema jurídico no es
malo pero se han institucionalizado sus vicios en vez de sus
virtudes. Está en cada uno de nosotros provocar el cambio. Frente a
un ilícito hacer la denuncia, si fuimos testigos o poseemos material
para aclarar un caso, poniéndolo a disposición de la justicia.
Participando y no permitiendo que el delito se organice mejor que
nosotros. Pero como se intenta disuadir a los ciudadanos honestos de
estas prácticas, proponemos crear la figura del defensor municipal o
gestor de denuncias, para que le facilite los trámites en la policía
o fiscalía a los vecinos y no se sientan amedrentados al exigir sus
derechos. Política de tolerancia cero, está política está dirigida a terminar
con el acostumbramiento al pequeño delito. Tener que soportar a
grupos drogándose en una esquina, o a aquellos que rompen teléfonos,
juegos en las plazas, carteles, semáforos, y causan demás daños al
bien social. Se refiere a tener una posición activa frente a ello,
naturalmente el delito mayor causa una mayor impresión y nos mueve a
la búsqueda de justicia. Pero el delito menor, al pasar
desapercibido generaliza vicios y malas costumbres, una falta de
cuidado del otro y apatía social. Lo público, lo que es de todos, el
espacio que permite el encuentro social, merece más cuidado que lo
privado. Y somos nosotros los dueños y usuarios los que debemos
exigir su cuidado y mejoramiento. Recuperar los espacios públicos, iluminándolos, embelleciéndolos,
cuidando su limpieza y orden, promueve el encuentro, y si las plazas
y calles vuelven a convertirse en paseos, aquellos mal vivientes que
las ocupaban, solos se van a correr. Ello trae como consecuencia la
ampliación de zonas seguras, porque las consideramos nuestras y las
cuidamos como tales.
ANTERIOR
PRÓXIMA
|
 |
|